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Al
igual que las demás casas y haciendas en Jalisco que
manejan el concepto de Turismo Rural, la Casona de Manzano
tuvo que sujetarse a una severa reestructuración que
la llevó a transformar los tapancos donde se almacenaban
originalmente granos como maíz, frijol, trigo, cebada
y forraje para los animales en confortables habitaciones;
desaparecer sus antiguos muros de adobe de hasta 80 centímetros
de espesor y reforzar sus reducidos y rústicos cimientos
para levantarse, aprovechando la pendiente de más de
dos metros que ofrece el cerro en que está enclavada,
en una construcción de tres niveles
La
gastronomía, a cargo de Luz María Manzano, es
otro de los privilegios que ofrece este lugar.
Usted
podrá disfrutar de desayunos como los tamales de acelga,
las gorditas (pequeñas y gruesas tortillas de maíz
cocidas en un comal y cubiertas con carne con chile, frijoles,
rajas con queso, etc.), el champurrado (bebida caliente hecha
de atole de maíz y chocolate) y de comidas que francamente
solo aquí saben la receta como el Picadillo de Semillas
Crudas, un guiso probablemente de origen prehispánico,
hecho con verduras, salsa de tomate y bolitas de semillas
de calabaza.
Las
habitaciones por su parte, con su techos y pisos de madera,
sus chimeneas y una luz tibia y suave que se filtra por entre
las cortinas de la ventana durante el día dan a los
visitantes una enorme sensación de paz
Pero
si lo que busca son emociones fuertes en la geografía
de cerros y montañas que rodean Tapalpa encontrará
el sitio ideal para la práctica de deportes como el
alpinismo o el parapento, de hecho _nos comenta la señora
Manzano_ hemos sido hotel sede del campeonato mundial de parapento.
Aunque también resultan atractivas otras actividades
menos extremas pero muy disfrutables como paseos a caballo
o en burro, la pesca y las caminatas.
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